Perderme un rato por la ciudad

17 10 2007

traffique01.jpg

  A veces, cuando la estadía es más larga, me gusta alquilar un automóvil y perderme un rato por la ciudad.

Recuerdo Miami, y sus interminables contrastes de ciudad de primer mundo tan plagada de tercermundismo en cada vuelta mal dada. Es una metrópoli que nunca duerme en algunos de sus más hermosos vericuetos. Y es tan intensa; tanto como para dar miedo, especialmente si nos perdemos alguna vez por los barrios de jamaiquinos y cubanos.

Comer, entonces, es una pequeña tregua que nos damos, para compartir un poco de aquello que no es nuestro, y que queremos adoptar dentro de un cosmopolitismo de perdernos un poco lo que fuimos.

Recuerdo Jacksonville. Las carreteras que asemejaban inmensidades rurales, con sus letreros tan auténticos y estereotipados hasta el delirio. Ahí también podía ver las pequeñas alegrías y tragedias del día al día, cuando de noche cerraban los negocios, uno a uno. Me gustaba mucho ver escenas como el de alguna bella muchacha sureña con uniforme de mesera subiéndose a su coche, luego de acabar su turno.

Pude haber llegado horas antes, y ser atendido por ella. Pudimos haber conversado. Pude haber perdido un poco de tiempo en ganarme de historias para enriquecer mi curiosidad de viajero.


Acciones

Información

Deja un comentario

Puedes usar estas etiquetas : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>